En 1942, Poon Lim quedó completamente solo en medio del océano Atlántico después de que su barco fuera hundido durante la Segunda Guerra Mundial. Sin comida suficiente, sin agua potable y sin saber cuándo llegaría el rescate, tuvo que enfrentarse durante 133 días a un océano interminable.
Con ingenio, resistencia y una voluntad extraordinaria de sobrevivir, Poon Lim logró convertir una pequeña balsa en su única esperanza de vida. Su historia se convirtió en una de las hazañas de supervivencia más extraordinarias jamás registradas.