Las Fiestas de Villena 2025 quedaron grabadas como un estallido de luz, pólvora y emoción. Fueron días en los que la ciudad volvió a transformarse, como cada septiembre, en un escenario vivo donde la tradición camina de la mano del presente. Las calles se llenaron de música, de trajes que brillaban bajo el sol, de miradas emocionadas y de ese orgullo villenero que se siente en cada paso, en cada saludo, en cada disparo de arcabuz.