El reloj marcaba las tres de la mañana,
En un bar de mala muerte en carretera.
La botella vacía, testimonio mudo.
De buscar en el alcohol un rostro querido.
la rockola tocaba un blues desgastado,
Entre el humo espeso, te vi a mi lado,
Era el mismo vestido, el mismo roce al andar
Pero en tus ojos, el vacío, lo pude notar.
mi corazón sabía, que todo erá irreal,
Pero el whisky gritaba más fuerte que la verdad.
Anoche bailé con tu fantasma,
Abrazando un recuerdo, traidor
Tu risa era eco de una antigua canción
Que se perdía en el humo de mi confusión
solo fue un espejismo del licor
Un lento, triste y oscuro vals de dolor
Al amanecer, solo quedó tu fría despedida
Y esta condena de extrañarte el resto de mi vida.
Mis pasos arrastraban cadenas de nostalgia
Tu sombra flotaba en un aura de fantasía
Mis manos en tu cintura, un fuego que helaba
Un susurro de promesas que nunca llegaban
Y girábamos lentos, en este sueño cruel
Mientras mi alma sentía el mordisco de hiel
Eras tan real, en cada curva, en cada tilde
Pero al cerrar los ojos... solo polvo y humo vi.
mi corazón sabía, que todo esto erá irreal,
Pero el whisky gritaba más fuerte que la verdad...
Y bailé con un fantasma, en la pista del dolor
Con los brazos abrazando un recuerdo traidor
Tu risa era eco de una antigua canción
Que se perdía en el humo de mi confusión
Oh, bebé, fue solo un espejismo del licor
Un lento, triste y oscuro vals de dolor
Y al amanecer, solo quedó tu fría despedida
Y esta condena de extrañarte el resto de mi vida.
Sí, bailé con un fantasma... fue mi único error
Creer que el hielo ardiente podía ser calor
Tu recuerdo es un blues que nunca parará
La canción que mi alma por siempre tarareará
Oh, bebé, fue solo un espejismo del licor
Un lento, triste y oscuro vals... de dolor.