Hay un fenómeno muy venezolano que nadie te cuenta: en Caracas, a partir de la 1:30 de la tarde, los restaurantes dejan de ser comedores y se convierten en las oficinas ejecutivas de la ciudad. Firmas, reuniones de proyectos o el clásico reencuentro con el amigo que vino del exterior o del interior .. todo pasa alrededor de un buen corte de carne. Hoy vinimos a Barako, en Altamira, a entender por qué este lugar es el epicentro de esa dinámica, qué significa realmente su nombre y cuál es el secreto de su delicado y exquisito corte estrella.