Primero, al contraerse, como en el ejercicio físico, todas las células de los más de 650 músculos del cuerpo humano adquieren la habilidad de absorber glucosa de la sangre 🩸 sin la ayuda o intervención de la insulina. Segundo, al contraerse, todas las células musculares liberan mioquinas que benefician a todos los sistemas del cuerpo humano.