La atención vuelve a concentrarse sobre Medio Oriente tras una combinación de movimientos políticos, actividad militar y nuevas alertas de seguridad.
Un bombardero estratégico estadounidense B-1B Lancer fue visto despegando desde RAF Fairford, Reino Unido, una base que este año ya fue utilizada por bombarderos de Estados Unidos durante operaciones contra Irán. Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre el destino o la misión concreta de este vuelo.
El movimiento coincide con una nueva escalada entre los hutíes de Yemen y Arabia Saudita. Los hutíes reivindicaron ataques con misiles y drones contra objetivos en Riad, mientras las autoridades saudíes informaron de varias intercepciones.
En paralelo, misiones diplomáticas estadounidenses en Medio Oriente emitieron alertas pidiendo a sus ciudadanos mayor vigilancia ante el riesgo de una escalada rápida, posibles cierres de espacio aéreo, cancelaciones y alteraciones del transporte.
Los movimientos militares han generado especulación sobre posibles nuevas operaciones estadounidenses, pero por ahora Washington no ha anunciado públicamente un ataque inminente.