Zoe consigue escapar y los miembros de la resistencia llegan a su escondite, mientras Natália ruega a Susana que ayude a Dylan. Ricardo, enfurecido por la fuga de los rebeldes, ordena una persecución implacable y exige encontrar a Zoe.
“Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias.” — Salmos 34:17, RVR1960.