Jesús entra al Templo de Jerusalén y se indigna al ver que el lugar sagrado se ha convertido en un espacio de comercio. Enfrenta a vendedores y cambistas, derriba mesas, dispersa monedas y expulsa a quienes estaban negociando allí. Nicodemo advierte a Caifás sobre lo ocurrido, mientras los líderes religiosos comienzan a considerar a Jesús una amenaza mayor. Juan Bautista, ya encarcelado, escribe un mensaje para el Mesías.
Versículo / Cita bíblica
Juan 2:16 — “Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.”