El animal que se congela, detiene su corazón… y vuelve 😨
Existe un pequeño animal que durante el invierno puede entrar en un estado tan extremo que, si lo encontraras entre las hojas, probablemente pensarías que está muerto. Está inmóvil, no respira normalmente y su corazón puede haber dejado temporalmente de latir.
La protagonista es la rana de bosque, un animal real de Norteamérica que desarrolló una estrategia extraordinaria para soportar temperaturas bajo cero. Cuando llega el invierno, su organismo comienza un proceso que parece desafiar nuestra idea cotidiana de lo que un ser vivo puede soportar.
Parte del agua de su cuerpo puede convertirse en hielo mientras sustancias como la glucosa ayudan a proteger sus células. No permanece simplemente dormida: su metabolismo cae de forma extrema mientras atraviesa condiciones que matarían a muchos otros vertebrados.
Y entonces ocurre la parte que parece imposible. Con el aumento de temperatura, el hielo comienza a desaparecer, sus órganos recuperan gradualmente su actividad y el corazón vuelve a funcionar. Poco después, la rana continúa con su vida.
Todo tiene una explicación biológica, pero eso quizá lo hace todavía más impresionante. Si la naturaleza puede detener temporalmente procesos que asociamos con estar vivo y después reiniciarlos… ¿qué otros límites biológicos creemos conocer y en realidad todavía no comprendemos?