No vine a buscarte,
ni a decir que valió la pena.
Quedé encendida a medias
cuando el ruido dejó de ser guerra.
Las luces se fueron
y nadie aplaudió.
Salvar no siempre suena
como en los cuentos que alguien contó.
Porque incluso el miedo aprende a soltar,
cuando alguien se queda sin prometer más.
Si el mundo se cae, yo me quedo aquí,
respirando contigo hasta verte dormir.
No me preguntes
si volvería a hacerlo.
Hay respuestas que pesan
más que el miedo.
No soy la misma,
no sos igual.
El silencio que quedó
aprendió a respirar.
Porque incluso el miedo aprende a soltar,
cuando alguien se queda sin prometer más.
Si el mundo se cae, yo me quedo aquí,
respirando contigo hasta verte dormir.
No todo final
sabe a despedida,
algunos senderos
se alargan en vida.
Y aunque no vuelva
lo que fue verdad,
seguir de pie
también es amar.